Marco Barba Design

Historia del diseño de la botella de Coca Cola

Coca cola nos ha dado muchísimas lecciones de marketing y es por ello que su éxito ha sido tan grande y han sabido lidiar con grandes amenazas desde sus inicios, este es el caso de la innovación que crearon detrás del diseño de la botella.

Actuar o morir ante las copias

En el dinámico mundo de los negocios, ser el primero en actuar y el mejor en ejecutar son las claves del éxito. Esta dualidad de innovación y excelencia ha sido el motor detrás de algunas de las historias de éxito más emblemáticas. Un caso ejemplar es el de Coca-Cola, que pasó de ser una bebida vendida localmente a dominar el mercado estadounidense en solo 14 años, gracias a su innovador modelo de franquicias de embotellado.

Sin embargo, el éxito atrae imitadores. Coca-Cola enfrentó numerosas copias de su producto, con competidores que replicaban su nombre, envase, y apariencia. En 1906, intentaron diferenciarse con una etiqueta distintiva, pero la solución fue temporal, ya que los competidores replicaron rápidamente la idea, y la etiqueta se desprendía fácilmente al enfriar la botella en agua con hielo.

El reto del los 100 billones de dólares

La frustración creció hasta que, en 1915, Coca-Cola lanzó un desafío a diez empresas para diseñar “una botella tan distintiva que pudiera ser reconocida al tocarla en la oscuridad o verla rota en el suelo”. La Root Glass Company ganó este desafío con la icónica botella Contour, inspirada en la forma del fruto del cacao. A pesar de que el diseño original era costoso y complicado para la producción, se refinó para reducir costos y peso, haciéndola inconfundible para la competencia y memorable para los consumidores.

Para 1920, todas las embotelladoras adoptaron la botella, ahora más ligera, menos costosa, y con una tonalidad “verde Georgia” característica. En 1951, con las patentes expiradas, Coca-Cola aseguró su distintividad registrando la silueta de la botella como marca, garantizando su uso exclusivo indefinidamente.

La botella Contour no solo se mantuvo relevante a través de los años, sino que también inspiró a otros sectores, como el diseño automotriz. En 1962, el diseñador industrial Raymond Loewy aplicó su aerodinámica al Studebaker Avanti, y modelos icónicos como el Corvette de 1968 siguieron su ejemplo.

Innovar es parte de las grandes empresas

Coca-Cola continuó innovando con lanzamientos como la primera botella PET en 1993, la botella de aluminio premiada en 2008, y la “Plant Bottle” reciclable en 2009. Hoy, Coca-Cola se mantiene como una de las marcas más valiosas del mundo, gracias a su consistencia en producto, logotipo, y botella, manteniendo su filosofía y esencia a lo largo de las actualizaciones y mejoras.

Este viaje de Coca-Cola demuestra que el éxito de un producto no se basa únicamente en su contenido o funcionalidad, sino en una serie de acciones estratégicas y diferenciadoras que refuerzan su imagen y conexión con los clientes. La lección es clara: en un mundo donde la imitación es inevitable, la innovación continua y la diferenciación son las claves para mantenerse relevante y amado por los consumidores.

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